Cámara de Zaragoza

El coaching ejecutivo

 

Definir el coaching ejecutivo es tan difícil como definir el propio coaching. Se puede decir que cualquier directivo que trabaje con personas debería usar, consciente o no de ello, técnicas de coaching. Desde cómo mejorar la eficiencia en el trabajo a integrar equipos de trabajo, el abanico de aspectos que se pueden abordar desde el coaching ejecutivo es casi infinito.

En nuestra opinión, para el coaching ejecutivo la visión europea es más acertada que la norteamericana. En esta última, el coach se convierte en un motivador, casi en un “entrenador” en el sentido deportivo, da consejos al tiempo que insufla ánimos al coachee. Lo cierto es que la persona que requiere el proceso de coaching sólo sacará provecho del mismo si el tema a tratar en el coaching es justamente su falta de empuje en el trabajo.

Sin embargo, el coaching europeo (el que se propone en el Programa Superior de Coaching) parte del absoluto respeto por la persona. El coach muda en un “acompañante”, no es que su función sea motivadora o no, si ha de serlo, es el propio coachee el que debe encontrar los medios para encontrar nuevos argumentos que le permitan afrontar el trabajo con bríos renovados.

El coach escucha y hace preguntas “poderosas” al ejecutivo invitándole a que reflexione y plantee soluciones y sea él o ella mismo/a la que se convenza de las virtudes y defectos de las mismas.

¿En qué situaciones será beneficioso este enfoque de coaching?

En suma, la visión que se da en el Programa Superior de Coaching sobre el coaching ejecutivo permitirá al participante afrontar procesos de coaching en entornos empresariales con las máximas garantías de éxito.

 

Javier Rivas

Facilitador en el Programa Superior en Coaching – Cámara Zaragoza
PCC por ICF

Miembro de ICF Internacional

Última actualización: 9 de julio de 2014

¿Tienes alguna duda?
Contacta y te la resolvemos



Inscripción a la agenda

Enviar consulta