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Cámara de Zaragoza

La Fundación Basilio Paraíso presenta un Informe sobre el Impacto Económico de las inversiones estratégicas en Aragón

La Fundación Basilio Paraíso presenta un Informe sobre el Impacto Económico de las inversiones estratégicas en Aragón

 

  • Las 43 inversiones estratégicas declaradas de interés autonómico suman 69.284 millones de euros de CAPEX, una cifra que supera el 140% del PIB regional.
  • Estas inversiones estratégicas requerirán de 35.000 trabajadores adicionales en apenas tres años.

Zaragoza (22/01/2026).  La Fundación Basilio Paraíso ha presentado esta mañana en la Cámara de Comercio de Zaragoza un Informe sobre el Impacto Económico de las Inversiones Estratégicas en Aragón. Durante la exposición han intervenido el director de la Fundación, José Miguel Sánchez, y el autor del estudio y miembro del equipo de la FBP, Óscar Lobera.

José Miguel Sánchez ha explicado que este informe constituye “la segunda parte natural de una serie de estudios que la Fundación Basilio Paraíso ha puesto en marcha para analizar el impacto real de las grandes inversiones en Aragón”, una línea de trabajo que se inició con el estudio sobre el impacto de los centros de datos. Según ha señalado, el objetivo de la Fundación es profundizar en cómo estas inversiones afectan a tres ejes clave: “el empleo, la energía y la capacidad de integración de las pymes aragonesas en estos grandes proyectos”.

El estudio analiza la situación de Aragón frente a una oleada de inversiones sin precedentes. Las 43 inversiones estratégicas declaradas de interés autonómico suman 69.284 millones de euros de CAPEX, una cifra que supera el 140% del PIB regional. Este informe cuantifica, por primera vez, el impacto agregado de todas ellas sobre la economía aragonesa durante su fase de construcción.

 

De 15.000 a 50.000 empleos en tres años

El salto de empleo previsto dimensiona el reto: de los 15.182 empleos sostenidos en 2025 a los 50.031 del pico de 2028. Son 35.000 trabajadores adicionales que las inversiones estratégicas requerirán en apenas tres años. Y esta cifra no incluye el resto de actividad constructiva de Aragón —ni los proyectos sin DIGA, ni la obra pública ordinaria, ni la edificación residencial—. La presión real sobre el mercado de trabajo será superior a la que reflejan las cifras de este informe.

El análisis sectorial indica dónde se concentra la demanda: el 52% del empleo total corresponde a construcción y materiales; otro 39% a servicios técnicos y profesionales. Los perfiles críticos están identificados: oficiales de construcción, instaladores eléctricos, montadores industriales, soldadores, ingenieros de proyecto. Será necesario atraer mano de obra de otras regiones y, previsiblemente, de otros países. La alternativa es que las empresas foráneas traigan sus propios equipos y el impacto en empleo local se reduzca.

 

2028: el año de máxima intensidad

El grueso del impacto se concentra en el cuatrienio 2026-2029. El año 2026 marca el punto de inflexión: la inversión se duplica respecto a 2025, pasando de 3.500 a casi 7.000 millones de euros anuales. El pico llegará en 2028, cuando confluirán en plena ejecución los centros de datos de Amazon y Microsoft, la gigafactoría de Stellantis-CATL, los proyectos de hidrógeno verde y las plantas de combustibles sintéticos.

En ese año, las inversiones estratégicas generarán 2.844 millones de euros de Valor Añadido Bruto —equivalentes al 5,8% del PIB regional— y sostendrán más de 50.000 empleos directos e indirectos, el 8% del empleo total de Aragón. La simultaneidad de trece categorías de inversión ejecutando obras al mismo tiempo multiplicará la complejidad logística y el riesgo de interferencias.

En este contexto, Óscar Lobera ha subrayado que “el gran reto para Aragón no es solo atraer inversión, sino ser capaz de absorberla”. En su intervención ha señalado como factores críticos la disponibilidad de capital humano suficiente, la capacidad industrial y logística y la necesidad de servicios y una gestión estratégica adecuados para evitar cuellos de botella que limiten el impacto real de los proyectos en el territorio.

 

Una oportunidad histórica para el tejido empresarial aragonés

La construcción recibirá 8.705 millones de euros de Valor Añadido Bruto, el 43% del impacto total. Nunca las empresas constructoras aragonesas han tenido ante sí una cartera de obra de esta magnitud. Los servicios técnicos y profesionales —ingeniería, instalación, consultoría— absorberán otros 5.723 millones (28% del total).

Pero capturar esa oportunidad exige escala. Los proyectos de centros de datos, la gigafactoría de Stellantis o las plantas de hidrógeno requieren capacidad técnica, solvencia financiera y músculo organizativo que no todas las empresas locales tienen hoy.

Las que inviertan en crecer capturarán el negocio; las que no lo hagan verán cómo empresas de otras regiones se adjudican los contratos. Cada punto porcentual de cuota que las empresas aragonesas cedan a competidores foráneos supone decenas de millones de euros de VAB que no se genera en el territorio.

 

El perímetro del análisis: esto es solo el principio

Conviene subrayar que este informe se circunscribe a las 43 inversiones con declaración de interés autonómico publicada en el BOA. No incluye la inversión ordinaria de Aragón, ni proyectos anunciados pero sin DIGA —como el nuevo estadio de La Romareda o la planta de Leapmotor—. Tampoco recoge las inversiones que continúan llegando: mientras se elaboraba este informe, AWS anunciaba 5.000 millones de euros adicionales para un nuevo centro de datos en Teruel.

Las 43 inversiones analizadas competirán por los mismos trabajadores, el mismo hormigón y las mismas subestaciones eléctricas que el resto de obras de Aragón. La presión sobre el sistema será, por tanto, superior a la que reflejan estas cifras.

 

El coste de oportunidad: el reto que trasciende a todos los demás

Si Aragón no puede absorber la demanda de las inversiones actuales, las futuras irán a otro lugar. Los inversores globales evalúan múltiples ubicaciones y eligen aquellas que ofrecen ejecución fiable. Una región saturada, con plazos dilatados, mano de obra escasa y materiales encarecidos, pierde atractivo frente a competidores. El éxito en gestionar la oleada actual es condición necesaria para seguir atrayendo las inversiones del futuro.

El informe identifica ocho retos específicos —empleo, dimensionamiento empresarial, materiales, servicios profesionales, infraestructuras críticas, coordinación, municipios receptores y coste de oportunidad— y propone siete líneas de actuación para maximizar la retención del impacto en el territorio aragonés.

 

Ocho retos identificados

  • Empleo: de 15.000 a 50.000 trabajadores en tres años, con perfiles críticos en construcción, instalaciones eléctricas y montaje industrial.
  • Dimensionamiento del sector constructor: las empresas aragonesas deben crecer en escala para no ceder cuota a competidores foráneos.
  • Materiales y cadenas de suministro: la demanda concentrada de hormigón, acero y equipamiento eléctrico puede generar cuellos de botella.
  • Servicios profesionales: ingenierías e instaladoras verán multiplicada su demanda y deben prepararse para responder.
  • Infraestructuras críticas: subestaciones eléctricas, captaciones de agua y accesos viarios deben estar disponibles en tiempo.
  • Coordinación entre proyectos: la simultaneidad de obras exige mecanismos para evitar interferencias y optimizar recursos compartidos.
  • Municipios receptores: soportarán el impacto de las obras antes de recibir los retornos fiscales de la fase operativa.
  • Coste de oportunidad: si Aragón no absorbe esta demanda, las futuras inversiones irán a otros territorios.

 

Siete propuestas de actuación

  • Mesa de coordinación de grandes inversiones: foro estable con promotores, administraciones y operadores de infraestructuras.
  • Mapa de infraestructuras críticas: identificación de dependencias y seguimiento de plazos de disponibilidad.
  • Formación acelerada en perfiles críticos: programas intensivos para personal de obra e instalación.
  • Captación y acogida de talento: mecanismos para facilitar la llegada de trabajadores de otras regiones y países.
  • Desarrollo de proveedores locales: apoyo a empresas aragonesas para incrementar su participación en los contratos.
  • Fondo de apoyo a municipios receptores: compensación por las externalidades de la fase de construcción.
  • Observatorio de seguimiento: monitorización periódica del impacto real sobre empleo, precios y plazos.

 

Nota metodológica

Los resultados se basan en la aplicación de la Tabla Input-Output de Aragón 2019 (versión doméstica) a las inversiones con DIGA o PIGA publicado en el BOA. Las cifras tienen naturaleza prospectiva y dependen de la materialización efectiva de los proyectos.

El análisis se circunscribe a la fase de inversión (CAPEX). El impacto de la fase operativa (OPEX) no se incluye en este estudio.

 

Para consultar el Informe completo: https://www.basilioparaiso.com/wp-content/uploads/2026/01/AA-Inversiones_FBP_210126_.pdf