Cómo optimizar tus exportaciones a EE.UU.: recomendaciones y buenas prácticas ante cambios normativos
Los cambios en el entorno comercial y arancelario de Estados Unidos están planteando nuevas dudas operativas para muchas empresas exportadoras. A partir del análisis realizado en distintas consultorías y del trabajo con empresas y expertos en comercio internacional, hemos recopilado algunos aprendizajes y recomendaciones prácticas que pueden ayudar a gestionar con mayor seguridad aspectos clave como la declaración aduanera, la aplicación de aranceles o la relación con los precios de transferencia.
A continuación, resumimos algunas de las cuestiones que con más frecuencia surgen en la operativa con este mercado.
- Comprender la base imponible y desglosar la factura
En EE.UU., los aranceles se calculan sobre el valor FOB de la mercancía, es decir, el valor de los productos sin incluir transporte ni seguro. Esto difiere de la UE, donde se aplica sobre el valor CIF.
Por ello, es fundamental desglosar claramente en la factura los costes de transporte y seguro, para que la aduana identifique correctamente la base imponible. Además, revisar las normas de valoración de la OMC ayuda a asegurar un cálculo correcto de los aranceles.
- Origen real vs. procedencia de la mercancía
Lo que determina los aranceles es el origen del producto, no el país desde el que se envía.
- Si la mercancía es de origen UE, se aplicarán los aranceles correspondientes a la UE.
- Si, aunque se envíe desde la UE, el producto tiene, por ejemplo, origen chino, se aplicarán los aranceles correspondientes a China.
- Gestionar el riesgo del tipo de cambio
El tipo de cambio puede afectar directamente la rentabilidad de tus exportaciones. Para protegerse frente a fluctuaciones importantes, las empresas pueden contratar seguros de tipo de cambio, asegurando la estabilidad de los costes.
- Productos incluidos en la sección 232
Si tu producto contiene materiales como acero o aluminio, que pueden estar sujetos a aranceles elevados (hasta el 50%), es recomendable:
- Documentar el lugar de fundición y el contenido exacto de cada material.
- Preparar un documento separado con esta información para cada referencia, especialmente si gestionas múltiples productos.
Aunque no existe un formato oficial, detallar el lugar de fundición y el contenido exacto de hierro y acero ayuda a evitar que se aplique el arancel sobre todo el valor del producto.
- Certificación “Made in US”
Para que un producto pueda llevar la etiqueta “Made in US”, debe haber sufrido una transformación sustancial en EE.UU. que cambie su origen. Cada caso debe evaluarse según la normativa estadounidense para asegurar que el producto cumple con los criterios necesarios.
- Aplicación de la regla “First Sale”
La regla del “First Sale for Export” permite declarar un valor en aduana más bajo cuando un producto pasa por varias ventas antes de llegar a EE.UU. Beneficios para la empresa exportadora europea:
- Permite declarar en aduana el valor de la primera venta legítima entre partes independientes, en lugar del precio final.
- No requiere autorización previa de U.S. Customs, pero se debe marcar la casilla correspondiente en la declaración aduanera.
Es una norma de aplicación compleja por lo que es fundamental mantener documentación completa: contratos, facturas, órdenes de compra, pruebas de pago y documentos de transporte. En este sentido, se recomienda trabajar con un customs broker especializado, ya que la implementación no siempre es sencilla y la documentación debe cumplir con criterios de auditoría.
- Operaciones con Importer of Record (IOR)
La figura del Importer of Record (IOR) puede ser una entidad extranjera, siempre que esté registrada y cuente con un EIN válido.
Válido tanto en operaciones de e-commerce como en ventas intragrupo, la clave es declarar el precio de transferencia en lugar del precio final, asegurando que la transacción sea real y esté respaldada por una política de precios de transferencia.
Contar con un customs broker con experiencia es fundamental para evitar problemas fiscales o aduaneros, especialmente en operaciones complejas o con múltiples referencias.
Seguiremos informando sobre novedades y buenas prácticas para exportar a Estados Unidos, con el objetivo de que las empresas puedan anticipar cambios, optimizar su operativa y reducir riesgos en sus operaciones internacionales.