Madrid, 29/4/08. La incertidumbre que se percibe actualmente en el panorama económico general se refleja en la confianza de las empresas. El Indicador de Confianza Empresarial de abril se reduce hasta -6,3, por debajo de los -3,2 de la encuesta de enero. Este descenso de la confianza es el resultado de una disminución del índice de situación de los negocios durante el primer trimestre hasta -10,3 puntos, y unas expectativas para el segundo que han repuntado ligeramente hasta -2,2 puntos, pero que todavía se sitúan en valores negativos.
El deterioro de la confianza se debe, principalmente, al comportamiento de la cifra de negocio de las empresas. La ralentización del consumo de los hogares se prolonga y las ventas de las compañías se ven afectadas. Este hecho se pone de manifiesto en el alto porcentaje de empresas, 56,4%, que indica que la debilidad de la demanda limita la marcha de su actividad.
Además, el empleo también se sitúa en saldos negativos, como corresponde a un periodo de ralentización de la actividad. La incertidumbre que se ha instalado en los mercados financieros, que ya está afectando a España, se refleja en el porcentaje de empresas que señalan que las dificultades de financiación representan un obstáculo para la marcha de sus negocios. Este porcentaje, del 16,6%, se sitúa por encima de su media histórica. La percepción de la situación financiera se manifiesta en la inversión de las empresas, cuyo saldo se ha estancado en la encuesta de abril.
La pérdida de confianza es generalizada en todos los sectores, pero es el constructor el que muestra caídas más acusadas.
En un contexto como el descrito, el crecimiento de la economía española continuará desacelerándose en el segundo trimestre de 2008. La aportación al crecimiento de la demanda nacional se reducirá, sobre todo en sus componentes de consumo e inversión en construcción. Precisamente, el sector constructor continuará deteriorándose y la industria no parece que vaya a tomar el relevo, teniendo en cuenta que se prevé un comportamiento de las exportaciones más moderado, ante el crecimiento más reducido de los socios europeos y la apreciación del euro, que perjudica a las ventas extraeuropeas. En contraste, es previsible un menor vigor de las importaciones, por una evolución más atenuada del consumo.
Metodología
El ICE analiza, trimestralmente, las perspectivas de más de 5.000 empresas sobre cifra de negocio, empleo, precios, inversión y exportaciones. La distribución de la muestra se realiza según tamaño, sector y Comunidad Autónoma. Se calculan los saldos, que son la diferencia entre el porcentaje de empresas que señala avances en la variable y el que señala disminuciones. Estos saldos se corrigen de los efectos de la estacionalidad.
La SITUACIÓN de los negocios y las EXPECTATIVAS se calculan como media de los saldos, corregidos de estacionalidad, de las variables cifra de negocio, empleo e inversión, referidas al trimestre cerrado o al próximo, respectivamente.
El ICE se calcula como la media de las series SITUACIÓN y EXPECTATIVAS. El ICE varía entre –100 y +100.