La implantación de un SGMA conlleva un gran
esfuerzo para las empresas ya que se necesitan recursos
humanos, recursos económicos y dedicar tiempo
a este fin.
Es necesario dedicar una dotación de recursos
propios de la empresa y en la mayoría de los
casos será necesaria la contratación de
servicios externos (consultoras, etc.), así como
ayuda económica (subvenciones, etc.).
El personal necesario para la implantación de
un SGMA dependerá del tipo y tamaño de
la organización.
La ayuda externa puede ser útil para desarrollar
los diferentes pasos del SGMA como la evaluación
inicial y la identificación de los aspectos medioambientales
significativos de la actividad de la empresa, requisitos
legales, desarrollo de procedimientos, etc.
El proceso de certificación o verificación
de un SGMA lleva asociado unos costes que dependerán
del tamaño, complejidad y situación actual
de la empresa.
Los costes se pueden clasificar de la siguiente manera:
•Medidas técnicas para
la solución de los posibles incumplimientos legales.
•Recursos económicos para
la implantación del SGMA (formación del
personal, evaluación medioambiental inicial,
análisis de vertidos, emisiones atmosféricas,
acústicas, etc.)
•Costes para la gestión
de residuos, depuración de emisiones atmosféricas
y vertidos, etc.)
•Auditoria del Sistema.
•Costes asociados a la certificación
o verificación del SGMA por una entidad acreditada
(pagos de tasas).
En la implantación de un SGMA se da por un lado
los costes económicos anteriormente mencionados,
pero como consecuencia de la implantación del
SGMA se produce un beneficio económico ya que
se reduce los consumos de recursos, ahorro de costes
de gestión, mejora la imagen de la empresa, etc.