Entre ellas, cabe destacar las siguientes:
- En primer lugar, se altera sustancialmente el sistema de toma de muestras. De esta forma, ya no se analizarán las muestras enviadas para exposiciones, salones o prospección comercial, siempre que no se destinen a la venta.
- En segundo lugar, en las expediciones comerciales se analizará el primer envío. De obtener un resultado analítico favorable, los envíos de la misma marca, bodega y tipo de vino no serán sometidas de nuevo a análisis durante un año, o durante un plazo de tres años, si las expediciones sucesivas son inferiores a 900 litros.
- Por último, la nueva regulación deroga las Instrucciones Normativas 64/2002 y 33/2006, referidas al registro previo de bodegas (que ya no es necesario) y a los parámetros analíticos que debían incluirse en los análisis de origen. Estos quedan ahora limitados a color, limpidez, densidad, graduación alcohólica, extracto seco total (gr./l), azúcares totales (gr./l), SO2 total (mg/l), pH, acidez total (meq/l), acidez volátil (meq/l), diglicósidos de malvidina y presión de CO2.
Fuente: Oficina Económica y Comercial de España en Brasilia