nº 67, del 8 al 14 de febrero de 2010
Toma nota  
Fuente: ICEX
La certificación de los productos ecológicos es muy importante en Reino Unido, y viene regulada por el Department for Environment, Food and Rural Affairs (DEFRA), que es la institución de referencia en este ámbito.
Más allá de la labor reguladora del Gobierno Británico, son varias las instituciones dedicadas a la certificación, entre las que destaca la British Soil Association.

Otras organizaciones utilizan sus propios métodos de certificación aplicados a diferentes sectores, como en el caso de Made-By, una organización sin ánimo de lucro cuya misión es certificar la trazabilidad de la cadena de suministro de empresas de moda para conseguir que esta cadena sea más respetuosa con el medio ambiente.

En palabras de Allana McAspurn, su directora general en Reino Unido, “la certificación que otorgamos garantiza la sostenibilidad y las buenas prácticas de las condiciones sociales, económicas y ecológicas de las empresas con las que trabajamos. Con ello certificamos toda la cadena de valor de la industria”.

Resulta también recomendable aprovechar el potencial de otra tendencia de mercado pujante en el país: la del comercio justo.
“En el mercado británico, es conveniente aunar la etiqueta ecológica con la de comercio justo, algo que los consumidores concienciados cada vez valoran más. Por ello es importante ser miembro de la British Association of Fair Trade, que pertenece a su vez a la World Fair Trade Associacation. Y que constituye un sello de garantía ante los compradores y consumidores.
De hecho, sin ese sello habrá jefes de compra que descarten el producto”. Señala Claudia Suárez, directora de la  empresa británica Artisan Life, que comercializa bisutería confeccionada con materiales y tintes naturales.