De 2007 a 2012, la política comercial de la Argentina ha apuntado a la promoción de las exportaciones y de la producción interna, en ocasiones a través de la sustitución de las importaciones.
La economía argentina se ha recuperado de los efectos de la crisis mundial: aunque el PIB real en 2009 se incrementó en solo el 0,9%, el crecimiento del PIB repuntó fuertemente en 2010 y 2011, alcanzando tasas de 9,2% y 8,9%, respectivamente. Este crecimiento ha sido apoyado en parte por la fuerte demanda interna y en buena medida por la posición de del país como importante exportador de productos primarios.
Argentina también ha hecho un uso activo de políticas fiscales, monetarias y de ingresos para estimular la economía y superar los efectos de la crisis. Más recientemente, sin embargo, el crecimiento ha disminuido reflejando tanto una desaceleración de la demanda nacional como de la externa. Aunque el crecimiento real del PIB fue de 5% en el primer trimestre de 2012 con respecto al mismo periodo del año anterior, el PIB se estancó en el segundo trimestre, alcanzándose una tasa de crecimiento de 2,4% en el primer semestre del pasado ejercicio, con respecto al mismo período de 2011.
Fuente: ICEX