El gobierno de Costa Rica ha emitido un decreto que prohíbe la importación de aletas de tiburón.
La prohibición ha sido reclamada desde hace varios meses por organizaciones ambientalistas costarricenses, por considerar que mediante la importación se burlaba la legislación nacional, que impide la descarga en muelles nacionales de aletas separadas del cuerpo del animal.
Algunas empresas pesqueras siguen realizando esta práctica pero descargan en muelles de Nicaragua las aletas, que son introducidas luego a Costa Rica por vía terrestre como “producto importado”, de ahí la medida de prohibir la importación.
Desde Costa Rica, las aletas son exportadas a los mercados de los países asiáticos, donde constituyen un plato exótico al que se atribuye propiedades afrodisiacas.
Según la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), existen 11 especies de tiburones seriamente amenazadas de extinción y los expertos estiman que la extracción de las aletas es una práctica depredadora que agrava el problema.
Fuente: Revista Estrategia y Negocios