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NET: Boletín Internacional de las Cámaras de Comercio de Aragón

nº 113, del 14 al 20 de febrero de 2011
Toma nota  

El acuerdo cerrado entre Rabat y la UE en diciembre que prevé concesiones para la entrada de productos hortofrutícolas marroquíes al mercado europeo, ha puesto en pie de guerra a los agricultores españoles.

Para que el texto entre en vigor es necesario el visto bueno de la Eurocámara, donde no hay garantías de que progrese pues las posturas están muy enfrentadas, es muy posible que esta situación retrase el voto hasta junio.

Desequilibrios

El argumento que esgrimen los contrarios al acuerdo es que no se basa en el librecambismo, sino en la "competencia ilegítima", ya que Marruecos posee información transparente sobre la producción europea, pero no ocurre lo mismo con los agricultores europeos "que saben bien poco" sobre lo que ocurre en la otra orilla del Mediterráneo.

Los Eurodiputados denuncian además la falta de "simetria en los derechos sociales", ya que los marroquíes cobran "unos salarios infimos", lo que permite vender más barato, situando en una posición de desventaja a los productores europeos.

En el plano medioambiental, el acuerdo no establece que la producción del reino alauí respete los mismos estándares de sostenibilidad que la europea. Tampoco prevé el control de los pesticidas ni las enfermedades que transportan los alimentos, con el riesgo que esto supone.

Los intercambios comerciales entre la UE y Marruecos están en el ojo del huracán. Ademas de las múltiples voces que se han alzado contra el acuerdo pendiente de ratificación, la comisión de Peticiones de la Eurocámara pidió en diciembre explicaciones al Ejecutivo comunitario sobre el régimen de precios de las importaciones de tomates de Marruecos, sobre las que pesan denuncias de irregularidades.

Fuente: Aquí Europa

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